martes, 1 de octubre de 2013

Desarrollo de los 

niños

Los pequeños que realizan actividades artísticas desde la primera infancia obtienen diversos beneficios físicos y emocionales. Fomentar el arte en la infancia no significa crear pintores o bailarines, sino dar estrategias que formen seres humanos con más capacidad para desenvolverse socialmente. “Es decir, observar el mundo de una manera diferente que le va a permitir proponer y generar ciertos recursos, para hacer evidente su sensibilidad. Tener la capacidad de abordar una serie de circunstancias que a veces nos deshumanizan”, dice Felipe Sepúlveda, artista y pedagogo de los centros educativos AeioTü, de la Fundación Carulla. También asegura que se incentivan el diálogo, la practicidad y el respeto por el entorno.
La buena crianza no significa solamente imponer normas y disciplina, sino brindar herramientas para un sano desarrollo emocional y físico, pues de los 0 a los 5 años el tejido neuronal de los pequeños se está formando y “por medio del arte se potencia y se generan redes más fuertes en el cerebro”, explica Sepúlveda.
Pero, además de estimular sus capacidades intelectuales, el arte es una forma de comunicación entre padres e hijos. Lina María Idárraga, pedagoga escolar especialista en artes escénicas para niños, asegura que a través de la pintura, los dibujos, los juegos con plastilina o, incluso, el baile, los padres  pueden conocer lo que inquieta a sus hijos, pues “muchos se quejan de que en la edad preescolar no les hablan y responden a todo con monosílabos. Entonces se quedan sin saber cómo les fue en el colegio o qué comieron al almuerzo”. Pero si entran en un juego de interacción, confianza y diversión, se darán cuenta, a través de esas expresiones, lo que quieren averiguar de sus hijos.
Mónica Pacheco, directora artística de la Escuela de Ballet Ballarte, asegura que la práctica de cualquier arte aumenta la capacidad de expresarse, frente a los pequeños que se limitan a las labores escolares. Por ejemplo, un niño puede empezar a plasmar sus pensamientos en un papel y luego verbalizarlos; es decir, compartirlo con su entorno.
Incluso, se aumenta su autoestima y confianza. “Cuando los niños salen de la Escuela se nota un cambio en su personalidad, por el sentido que les da pararse en un escenario”. Herramienta de aprendizaje
El arte es una estrategia pertinente para la educación en todas las áreas. En la primera infancia se potencia el pensamiento creativo, reflexivo y crítico. Es una herramienta de aprendizaje que estimula la capacidad de crear e innovar.   Bruno Lázzaro, presentador del programa Artzooka, de Discovery Kids, asegura que el arte estimula todos los sentidos. “Te hace pensar con cada parte del cuerpo, porque, por ejemplo, si debes hacer una rueda de pintura, puedes probar con los pies; además, estás estimulando la visión. Si haces una máscara con sobras de desayuno, entonces también usas el olfato”. El arte puede hacerse de mil formas; cada niño lo interpreta a su manera. “Es tratar de tener metas y lograrlas, que entiendan que está bien probar. Un pequeño puede pintar a un muñeco hasta con 20 ojos, si le parece”.
Los beneficios no están solo en esta área. También favorecen el desarrollo físico. Sepúlveda explica que los niños reconocen su cuerpo a través del arte, gracias a estrategias como la arteterapia.
Actividades Artisitcas 
Las actividades artísticas ayudan para las experiencias de aprendizaje escolar, motivando el desarrollo mental, ya que con éstas se aprenden conceptos como duro/suave, claro/fuerte, lento/rápido, alto/bajo, etcétera. Se ejercita la atención, la concentración, la imaginación, las operaciones mentales como la reversibilidad (al considerar varias formas para resolver una situación), la memoria, la observación, la iniciativa, la voluntad y la autoconfianza; ésta última, como un resultado de la constatación por parte del niño de todo lo que puede realizar, lo cual se traducirá en un concepto positivo de su persona, que generalizará a las actividades académicas.
El arte beneficia también
el desarrollo socioemocional del niño al propiciar la aceptación de sí mismo con sus posibilidades y límites. Esta aceptación va íntimamente ligada al concepto que tenga de sí, el cual determinará su comportamiento presente y futuro: el niño se conducirá de acuerdo con quien cree que es. Desgraciadamente, muchos padres les reflejan a sus hijos una imagen negativa de su persona y, en este sentido, el arte juega el papel de un reparador para esta imagen deteriorada, manifestándose así una de sus grandes cualidades que es la terapéutica.
Asimismo, al trabajar en el seno de un grupo, el niño se enfrenta a múltiples ocasiones de interrelación en las que se conjugan el trabajo individual y el colectivo en un continuo dar y recibir, pedir y ceder, dirigir y seguir, compartir, cooperar y comprender las otras individualidades con sus diferencias y necesidades. Se favorece de esta manera el desarrollo moral del que nos habla Piaget.

Mediante la experiencia artística se cultivan y desarrollan también los sentidos del niño, promoviéndose así el desarrollo perceptivo. El espacio, las formas, los colores, las texturas, los sonidos, las sensaciones kinestésicas y las experiencias visuales incluyen toda una variedad de estímulos para la expresión. Los niños que rara vez se sienten influidos por las propias experiencias perceptivas, demuestran poca habilidad para observar y poca agudeza para apreciar diferencias entre los objetos.

El arte influye, asimismo, en el desarrollo estético del niño. La estética puede definirse como el medio de organizar el pensamiento, los sentimientos y las percepciones en una forma de expresión que sirva para comunicar a otros estos pensamientos y sentimientos. No existen patrones ni reglas fijas aplicables a la estética. En los productos de la creación de los niños, el desarrollo estético se revela por la aptitud sensitiva para integrar experiencias en un todo cohesivo. Esta integración puede descubrirse en la organización armónica y en la expresión de pensamientos y sentimientos realizada a través de las líneas, texturas y colores utilizados.

Por último, el arte favorece enormemente el desarrollo creador del niño, motivándolo a la flexibilidad, la fluidez, la originalidad, la independencia, la crítica y la autocrítica. Al crear se ponen en juego habilidades de análisis, de selección, de asociación y de síntesis, así como las experiencias y conocimientos del niño; todo lo cual da lugar a un producto nuevo, que ha adquirido vida por la voluntad y actividad de éste.

La producción creativa se manifiesta en la medida en que el individuo se interesa efectivamente en la actividad que realiza, y por el logro de aprendizajes significativos que lo comprometen y le permiten, a través de su experiencia, expresarse por medio de la actividad que realiza y por la estimulación que el ambiente natural y social le proporcionan.

Es importante mencionar que la educación artística, con todos los beneficios que aporta al desarrollo del niño en sus diferentes aspectos y en especial al desarrollo de la creatividad, se encuentra en estrecha coincidencia con los objetivos que plantea Piaget para la educación:
El principal objetivo de la educación es crear hombres que sean capaces de hacer cosas nuevas, no solamente de repetir lo que han hecho otras generaciones; hombres que sean creativos, inventivos y descubridores. El segundo objetivo de la educación es formar mentes que puedan criticar, que puedan verificar y no aceptar todo lo que se les ofrezca.
El desarrollo físico de un niño en edad preescolar consiste en algo más que las habilidades necesarias para que puedan correr y jugar con sus compañeros. La capacidad para vestirse por si solos y para expresar su creatividad por medio del arte y la escritura también dependen del desarrollo físico. Es importante reconocer los cambios físicos del desarrollo que los niños en edad preescolar deben alcanzar y las actividades en las que pueden participar para ayudarlos a que se desarrollen con éxito.

La música tiene un gran poder. Brinda una grata experiencia de aprendizaje, estimula la imaginación y creatividad en los niños.


Podemos encontrar música en todas partes: en el sonido del viento, en un zapateo, en la lluvia. Toda la música 
está allí y usted y su bebé pueden disfrutar de ella.

Lograr el vínculo con el bebé de forma musical se da naturalmente. Cuando los padres hablan a sus bebés, 
adaptan la voz para hacerla más musical. Al responder el bebé forma una especie de dúo, afianzando la 
confianza entre ambas partes.

La música juega un papel muy importante en el establecimiento de rutinas. Cantarle la misma canción todas las 
noches a la hora de irse a dormir se convierte en parte de la transición entre estar despierto y dormir.

Cuando los niños se inventan palabras para adaptarlas a música conocida desarrollan su creatividad y gusto por 
el lenguaje y sonidos musicales. Mientras se expresan, los niños pueden desahogar su enojo, demostrar alegría 
y otros estados de ánimos. También los padres, al compartir la música con sus hijos, les ayudan a tranquilizarse. 
De esta manera tienen la oportunidad de conectarse con sus sentimientos. Comparten momentos de felicidad y 
alegría.

Sibyl Jacobson, presidente de La Fundación Metlife, (2002) escribe en una carta a los padres de familia: “Las 
artes, incluyendo la música, juegan un papel importante en el mejoramiento de la calidad de vida para personas 
de todas las edades y antecedentes”.

Recientes investigaciones muestran que la música también contribuye al desarrollo saludable de los niños 
pequeños. La música crea un ambiente rico que fomenta la autoestima y promueve el desarrollo social, 
emocional e intelectual.

Los niños pequeños son expuestos primero a la música a través de su relación con usted. Por medio de 
actividades como cantar, escuchar, bailar y jugar, usted le ayuda a su hijo a crecer de maneras importantes“. 
(National Center For Infants, Toddlers and families).

Al incluir la música como parte de su educación, los niños disfrutarán momentos de alegría en los que tienen la 
oportunidad de exteriorizar la comunicación, movimiento, socialización y creatividad, además les brinda la 
oportunidad de promover el aprendizaje, estimulando su desarrollo y fortaleciendo su aptitudes para establecer 
relaciones fuertes y sanas con otras personas.

La música se encuentra alrededor nuestro. Esos sonidos cotidianos que escuchamos a diario en cualquier parte 
son música, tienen ritmos que se convierten en melodías. Podemos ayudar a nuestros hijos a desarrollar su 
habilidad de escuchar y su creatividad para que descubran esos sonidos musicales que nos rodean.

Lo especial de la música es que nos permite aprender sobre el mundo que nos rodea. Gracias a ella se obtiene:

•        Palabras, bases para construir el lenguaje y la capacidad de leer y escribir.
•        La repetición, reforzando el aprendizaje.
•        Los patrones para ayudar a anticipar lo que sigue.
•        Un compás rítmico que ayuda a tener una mejor coordinación.
•        Melodías que llaman la atención y nuestro agrado.

La música colabora con las habilidades para el desarrollo. Con la música se puede:

•        Generar coordinación permitiendo a los niños seguir un compás y usar sus mentes, voces y cuerpos

 en conjunto.
•        Ayudar a los niños mayores a compartir, hacer amigos, y sentirse cómodos en grupo.
•        Fomentar el desarrollo del lenguaje por medio de historias, rimas y ritmos.
•        Despertar la creatividad permitiendo a los niños llenar los vacíos de las palabras, descubrir sonidos o
 inventar canciones.
•        Construir relaciones, comunicar sentimientos, dar comodidad y consuelo.
•        Desarrollar la motricidad fina y gruesa a través de juegos con los dedos, el baile o la interpretación de
 instrumentos.
•        Desarrollar la individualidad permitiendo a los niños descubrir sus propios sonidos y estilos de música.
Los pequeños que realizan actividades artísticas desde la primera infancia obtienen diversos beneficios físicos y emocionales. Fomentar el arte en la infancia no significa crear pintores o bailarines, sino dar estrategias que formen seres humanos con más capacidad para desenvolverse socialmente. “Es decir, observar el mundo de una manera diferente que le va a permitir proponer y generar ciertos recursos, para hacer evidente su sensibilidad. Tener la capacidad de abordar una serie de circunstancias que a veces nos deshumanizan”, dice Felipe Sepúlveda, artista
 También asegura que se incentivan el diálogo, la practicidad y el respeto por el entorno.
La buena crianza no significa solamente imponer normas y disciplina, sino brindar herramientas para un sano desarrollo emocional y físico, pues de los 0 a los 5 años el tejido neuronal de los pequeños se está formando y “por medio del arte se potencia y se generan redes más fuertes en el cerebro”, explica Sepúlveda.
Pero, además de estimular sus capacidades intelectuales, el arte es una forma de comunicación entre padres e hijos. Lina María Idárraga, pedagoga escolar especialista en artes escénicas para niños, asegura que a través de la pintura, los dibujos, los juegos con plastilina o, incluso, el baile, los padres  pueden conocer lo que inquieta a sus hijos, pues “muchos se quejan de que en la edad preescolar no les hablan y responden a todo con monosílabos. Entonces se quedan sin saber cómo les fue en el colegio o qué comieron al almuerzo”. Pero si entran en un juego de interacción, confianza y diversión, se darán cuenta, a través de esas expresiones, lo que quieren averiguar de sus hijos.
Mónica Pacheco, directora artística de la Escuela de Ballet Ballarte, asegura que la práctica de cualquier arte aumenta la capacidad de expresarse, frente a los pequeños que se limitan a las labores escolares. Por ejemplo, un niño puede empezar a plasmar sus pensamientos en un papel y luego verbalizarlos; es decir, compartirlo con su entorno.
Incluso, se aumenta su autoestima y confianza. “Cuando los niños salen de la Escuela se nota un cambio en su personalidad, por el sentido que les da pararse en un escenario”. Herramienta de aprendizaje
El arte es una estrategia pertinente para la educación en todas las áreas. En la primera infancia se potencia el pensamiento creativo, reflexivo y crítico. Es una herramienta de aprendizaje que estimula la capacidad de crear e innovar.   Bruno Lázzaro, presentador del programa Artzooka, de Discovery Kids, asegura que el arte estimula todos los sentidos. “Te hace pensar con cada parte del cuerpo, porque, por ejemplo, si debes hacer una rueda de pintura, puedes probar con los pies; además, estás estimulando la visión. Si haces una máscara con sobras de desayuno, entonces también usas el olfato”. El arte puede hacerse de mil formas; cada niño lo interpreta a su manera. “Es tratar de tener metas y lograrlas, que entiendan que está bien probar. Un pequeño puede pintar a un muñeco hasta con 20 ojos, si le parece”.

Los beneficios no están solo en esta área. También favorecen el desarrollo físico. Sepúlveda explica que los niños reconocen su cuerpo a través del arte, gracias a estrategias como la arteterapia.

IMPORTANCIA DE LA MOTRICIDAD EN PREESCOLAR


 también hablaremos sobre la motricidad fina y gruesa y como desarrollarla en los niños uno de los grandes métodos es el juego donde puede desarrollarse  como persona conociéndose así misma y relacionadose socialmente

COREOGRAFIA NAVIDEÑA PÁRVULOS 68

COREOGRAFIA NAVIDEÑA PÁRVULOS 68

BAILE PREESCOLAR

La práctica de la danza y el baile es importante en los niños porque estimula la disciplina y el compromiso, ayudándoles a enfrentar desafíos que implican los diferentes movimientos que son parte de este arte, y ayudando a desarrollar la sensibilidad a través de la música y que mejor que la época de las vacaciones para practicarla.

"La responsabilidad frente a los niños y la danza la tenemos nosotros los adultos, papás, profesores y parientes; es nuestra obligación mostrarles programas de ballet en la televisión, en el cine o videos a una edad temprana". Escuchar música de los grandes compositores junto a los niños para atraerlos al arte en general, guiándolos de acuerdo a sus gustos o preferencias, es la mejor alternativa para ayudarlos a crecer.

La danza y el baile en general ayuda a los niños a coordinar sus movimientos a organizar y planificar sus acciones, a sensibilizarse y expresarse a través del movimiento, es importante además recalcar que no es una actividad exclusivamente para niñas, los niños ahora tal vez más que antes disfrutan mucho más del movimiento y de bailar, sobre todo si se combina con la música que a ellos les gusta.

Es una alternativa diferente de disfrutar y entretenerse durante estas vacaciones.